FOTOPROTECCIÓN: TU MEJOR DEFENSA CONTRA EL SOL Y EL CÁNCER DE PIEL

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y también el más expuesto. Protegerla no es solo una cuestión estética: es un acto de salud. La exposición solar sin los cuidados adecuados acelera el envejecimiento, provoca manchas, favorece la aparición de arrugas y, lo más importante, aumenta el riesgo de cáncer de piel.

¿Qué significa FPS?

El Factor de Protección Solar (FPS o SPF, por sus siglas en inglés) es una medida estandarizada que indica cuánto aumenta la capacidad de la piel para resistir la radiación ultravioleta B (UVB) antes de producir enrojecimiento o quemaduras.

Se calcula a partir de la relación entre la Dosis Eritematosa Mínima (DEM) en piel protegida y la DEM en piel sin protección. Dicho de otro modo, el FPS nos indica cuántas veces más tiempo puede estar una persona expuesta al sol sin quemarse en comparación con no usar protector.

Por ejemplo: si una persona comienza a enrojecerse tras 10 minutos sin protección, al aplicar un protector con FPS 50 tardaría aproximadamente 500 minutos en llegar al mismo grado de enrojecimiento.

Protectores solares: químicos y físicos

  • Filtros químicos: absorben la radiación solar y la transforman en calor. Suelen ser más cosméticamente agradables, invisibles y fáciles de aplicar.
  • Filtros físicos o minerales: actúan como un espejo que refleja la radiación. Sus ingredientes más comunes son el óxido de zinc y el dióxido de titanio. Son ideales para piel sensible, niños y personas con alergias cutáneas.

Muchos protectores modernos combinan ambos mecanismos para brindar una protección más completa.

La fotoprotección no es solo protector solar

Aunque el protector solar es fundamental, no es suficiente por sí solo. La mejor estrategia es combinarlo con medidas físicas como:

  • Sombreros de ala ancha o gorras con visera larga.
  • Ropa ligera de manga larga, preferentemente con telas con filtro UV.
  • Lentes de sol con protección UV400 (bloquean tanto rayos UVA como UVB).
  • Evitar la exposición solar especialmente entre las 10 a.m. y 4 p.m., cuando la radiación es más intensa.

 

Consejos prácticos para el día a día

  • Usar FPS 50 y aplicarlo de manera correcta.
  • Colocarlo entre 20 y 30 minutos antes de exponerse al sol.
  • Renovarlo cada 2 a 3 horas, o antes si sudas, nadas o te secas con una toalla.
  • Aplicar la cantidad adecuada: la referencia más práctica es la unidad FTU (Fingertip Unit).
    • 1 FTU equivale a 0.5 g, es decir, la cantidad de crema que cabe desde el pliegue hasta la punta del dedo índice de un adulto.
    • Cantidad por zona corporal:
      • Cara y cuello: 2.5 FTU (≈1.25 g)
      • Cada brazo: 2.5 FTU
      • Cada pierna: 4 FTU
      • Tórax y abdomen juntos: 7 FTU
      • Espalda: 7 FTU
  • No olvidar orejas, labios, dorso de manos y empeines. Estas áreas, muy fotoexpuestas, suelen pasarse por alto y son propensas a desarrollar cáncer de piel.

Desde los 6 meses de edad, los niños pueden usar protectores solares formulados para su edad.

Recuerda siempre

Las nubes no bloquean la radiación UV, y la arena, el agua y el cemento reflejan gran parte de ella, aumentando la exposición. Aplicarse protector solar todos los días, junto con el cepillado de dientes, es un hábito que toma solo dos minutos y puede prevenir graves consecuencias a futuro.

 

La fotoprotección es un hábito de salud: cuidar tu piel hoy significa reducir el riesgo de cáncer de piel mañana.

DRA. MACARENA NOUGUÉS
Médica especialista en Clínica Médica y Dermatología
Hospital Alemán de Buenos Aires, Argentina

M.N. 167.758

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