MÁS ALLÁ DEL COLESTEROL: EL ANÁLISIS QUE PUEDE REVELAR EL VERDADERO RIESGO CARDIOVASCULAR
Durante décadas, el colesterol ha sido el principal indicador para evaluar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que no siempre cuenta toda la historia. Hoy, un análisis menos conocido, el de las apolipoproteínas, puede ofrecer una visión más precisa del riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.
Las protagonistas son dos proteínas: la apolipoproteína A1 (ApoA1) y la apolipoproteína B (ApoB). Aunque sus nombres resulten poco familiares, desempeñan un papel fundamental en el transporte del colesterol y pueden aportar información que el perfil lipídico convencional no siempre detecta.
Mucho más que colesterol
Las grasas no pueden circular libremente por la sangre. Para hacerlo necesitan unirse a proteínas llamadas apolipoproteínas, que forman parte de las lipoproteínas encargadas de transportar colesterol y triglicéridos por el organismo.
Entre ellas, la ApoA1 y la ApoB son las más importantes desde el punto de vista cardiovascular, ya que reflejan el equilibrio entre los mecanismos que protegen las arterias y aquellos que favorecen la aterosclerosis.
ApoA1: la aliada del corazón
La ApoA1 es la principal proteína del colesterol HDL, conocido como el “colesterol bueno”. Su misión consiste en retirar el exceso de colesterol de los tejidos y de las paredes arteriales para llevarlo al hígado, donde puede eliminarse.
Por ello, niveles elevados de ApoA1 suelen asociarse con una mayor protección cardiovascular, mientras que niveles bajos aumentan el riesgo de enfermedad coronaria.
La disminución de esta proteína suele relacionarse con hábitos poco saludables como el tabaquismo, el sedentarismo, el exceso de peso, una alimentación inadecuada o una diabetes mal controlada.
ApoB: el verdadero enemigo silencioso
Si la ApoA1 representa el sistema de limpieza de las arterias, la ApoB refleja el número de partículas capaces de dañar las arterias.
Esta proteína está presente en las lipoproteínas que favorecen la formación de placas de aterosclerosis, entre ellas las LDL (colesterol “malo”), las VLDL y la lipoproteína(a).
Lo más importante es que cada una de estas lipoproteínas contiene una sola molécula de ApoB. Por ello, medir esta proteína permite conocer cuántas partículas potencialmente peligrosas circulan por la sangre.
Esto explica por qué algunas personas presentan cifras normales de colesterol LDL y, aun así, mantienen un riesgo cardiovascular elevado: pueden tener un número excesivo de partículas aterogénicas.
Cada vez más especialistas consideran que la ApoB es uno de los marcadores más precisos para estimar el riesgo cardiovascular.
¿Se pueden mejorar los niveles?
La respuesta es sí. Los mismos hábitos que protegen el corazón también ayudan a aumentar la ApoA1 y disminuir la ApoB:
- Consumir más frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Preferir grasas saludables, como el aceite de oliva, los frutos secos y el pescado azul.
- Reducir las grasas saturadas y eliminar las grasas trans.
- Mantener un peso saludable.
- Realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana.
- No fumar y limitar el consumo de alcohol.
Una herramienta para una prevención más precisa
La evaluación del riesgo cardiovascular está evolucionando. Hoy no solo importa cuánto colesterol circula en la sangre, sino también cuántas partículas lo transportan.
Por ello, la medición de la ApoB está ganando protagonismo, especialmente en personas con diabetes, obesidad, síndrome metabólico, triglicéridos elevados o antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
En definitiva, conocer las apolipoproteínas permite identificar riesgos que podrían pasar inadvertidos con un análisis convencional y ofrece una oportunidad adicional para actuar antes de que aparezcan las enfermedades del corazón. Porque, en prevención cardiovascular, detectar el riesgo a tiempo puede marcar la diferencia.
LABORATORIO DORADO – QFB MARTHA DORADO DEL RIO
Ofrecemos servicios de biología molecular, citometría de flujo, microbiología y análisis clínicos.
Laboratorio Central:
Dirección: Av. Álvaro Obregón #1500, Col. Nueva, MEXICALI, B.C.
Teléfono: (686) 552 3230
WhatsApp: (686) 279 6009
Sucursal Clarion Hospital:
Dirección: Av. Brasil #2859, Col. Alamitos, MEXICALI, B.C.
Teléfono: (686) 582 4660
Instagram: @laboratoriodoradomx
Facebook: Laboratorio Dorado
